Líderes de diversas denominaciones religiosas de las subregiones de Apartadó, Turbo y Necoclí en el Urabá antioqueño, se reunieron entre el 19 y 21 de junio de 2025 para dialogar sobre el eje de paz de la política interreligiosa, reafirmando su compromiso con la construcción de paz territorial y la implementación efectiva de la Política Pública de Libertad Religiosa y de Cultos en la región.
El Urabá antioqueño fue el epicentro de tres encuentros cruciales que resaltaron el compromiso del sector religioso en la construcción de paz territorial. Durante los días 19, 20 y 21 de junio de 2025, Apartadó, Turbo y Necoclí acogieron «Diálogos sobre el eje de paz de la política interreligiosa». En estas jornadas, representantes de diversas confesiones se reunieron para analizar la implementación de la Política Pública de Libertad Religiosa y de Cultos, compartiendo valiosas percepciones, desafíos y propuestas para fortalecer su incidencia en la región. Una actividad en el marco del proyecto “Apoyo y acompañamiento a un proceso de paz en Colombia”, una iniciativa del consorcio entre DiPaz, el Consejo Mundial de Iglesias CMI y la Misión Evangélica Luterana de Finlandia Felm.
Realidad en Apartadó: avances y obstáculos
El diálogo en Apartadó, llevado a cabo el jueves 19 de junio, destacó un ambiente generalmente favorable para el ejercicio de la libertad religiosa en el municipio. Los participantes valoraron la existencia de una política pública municipal de asuntos religiosos y la conformación del Comité Interreligioso.
Sin embargo, se identificaron obstáculos, como el trato diferenciado hacia las iglesias en el uso del espacio público y en trámites administrativos. También se mencionaron situaciones de discriminación sutil. Una preocupación central fue la injerencia de intereses políticos que han afectado la continuidad del comité y generado desarticulación interna. En este contexto, se propuso avanzar hacia la formulación de un plan decenal de acción que brinde sostenibilidad a los procesos y evite que se vean afectados por los cambios en la administración local.
El compromiso con la paz en Apartadó es evidente. Se compartieron experiencias de acompañamiento a jóvenes en riesgo, proyectos educativos en instituciones públicas y apoyo solidario durante la pandemia, a menudo con articulación interinstitucional.
Situación en Turbo: normativa existente, retos en la práctica
En Turbo, los diálogos del 20 de junio revelaron que, si bien la Política Pública de Libertad Religiosa y de Cultos está formulada y actualizada, su implementación enfrenta retos significativos. La socialización de la política ha sido parcial, y la percepción de que es una «herramienta política» o «amenaza doctrinal» ha generado resistencia en algunas comunidades.
A pesar de la reciente conformación del Comité Intersectorial, se subrayó la necesidad apremiante de una cultura de planeación y continuidad para que las reuniones se traduzcan en procesos con incidencia real. Se señaló una débil articulación con las dependencias municipales y la falta de voluntad política para integrar al sector religioso en instancias oficiales y presupuestales.
No obstante, los líderes de Turbo también mostraron el impacto de su labor en la paz, con mediaciones en barrios conflictivos y el papel de la iglesia como «casa de justicia» informal. La fragmentación doctrinal entre iglesias, la deficiencia en mecanismos de divulgación y la necesidad de fortalecer la presencia religiosa en zonas rurales fueron algunos de los retos identificados.
Necoclí: Esfuerzos Comunitarios frente a la Inactividad Institucional
El sábado 21 de junio, el encuentro en Necoclí evidenció que, aunque el municipio cuenta con una política pública de libertad religiosa desde la administración anterior, la actual no ha dado continuidad al proceso. Esto se traduce en la ausencia de un enlace institucional y la falta de convocatoria a la mesa de trabajo, generando una percepción de estancamiento y desinterés oficial.
A pesar de la inactividad institucional, los líderes religiosos compartieron diversas experiencias de trabajo social y comunitario que representan acciones concretas de paz y transformación territorial. Estas incluyen la atención a comunidades vulnerables con entrega diaria de almuerzos, la construcción colaborativa de un puente peatonal para estudiantes, el acompañamiento a jóvenes consumidores, y proyectos productivos con jóvenes indígenas del resguardo El Volado para evitar la migración forzada.
La Iglesia Pentecostal Unida de Colombia (IPUC), a través de su Fundación Obras Sociales Unidas (FOSU), ha implementado una sólida estrategia de ayuda humanitaria, educación para la transformación del ser y dirección hacia proyectos productivos, formando a más de 1000 emprendedores en 2024 y construyendo viviendas para familias vulnerables en Urabá.
Puntos clave para el futuro de la paz interreligiosa
Los tres encuentros, facilitados por el equipo DiPaz, Paz y Esperanza (en Apartadó y Turbo) e IPUC (en los tres municipios), coincidieron en varios puntos esenciales para fortalecer la incidencia del sector religioso en la construcción de paz en el Urabá Antioqueño.
Se reiteró la importancia de la unidad del sector religioso como condición para superar divisiones internas y actuar con mayor coherencia frente a los desafíos sociales del territorio. La implementación efectiva de la política pública fue identificada como un eje prioritario, destacándose la necesidad de construir planes de acción a largo plazo que garanticen sostenibilidad y resguarden los procesos frente a eventuales interferencias políticas. Igualmente, se reconoció el valor de ampliar la articulación con otras secretarías y dependencias para desarrollar proyectos intersectoriales con enfoque territorial.
La visibilización del aporte del sector religioso, mediante informes y procesos de sistematización de experiencias, fue uno de los temas recurrentes en los tres municipios. Se hizo énfasis en consolidar los comités intersectoriales como plataformas estratégicas para la formulación de proyectos, la promoción de liderazgos y la incidencia desde las iglesias como agentes activos de paz. En el caso de Necoclí, surgió la propuesta de elaborar un documento colectivo que registre las acciones desarrolladas por las iglesias, con el propósito de facilitar el diálogo con las instituciones del Estado y robustecer las alianzas existentes.
Estos diálogos no solo evidenciaron el compromiso de las comunidades religiosas del Urabá con la construcción de paz y la transformación social, sino que también reafirmaron que la política pública representa, pese a las dificultades estructurales, una oportunidad valiosa que debe ser apropiada, fortalecida y proyectada desde una visión territorial. El equipo facilitador manifestó su compromiso de continuar el acompañamiento durante los próximos meses, especialmente en torno a la conmemoración del Día de la Libertad Religiosa y el fortalecimiento de plataformas interreligiosas en la región.


