Una de las herramientas fundamentales para transformar la sociedad es, sin duda, la transformación cultural, especialmente desde los territorios. Esto cobra aún más relevancia cuando dichos territorios transitan, paso a paso, hacia la consolidación de un proyecto social cuyo eje central es la construcción de paz.
Al analizar detenidamente esta afirmación, es crucial reconocer el esfuerzo de colectivos que apuestan por crear espacios donde el arte sea un protagonista de primer orden. Su labor es fundamental para impulsar un nuevo modelo de convivencia basado en la promoción del respeto por la naturaleza y la esperanza de un país mejor.
Un ejemplo emblemático es el colectivo cultural “La Rotativa”, ubicado en el AETCR de Tierra Grata. Liderado por jóvenes y firmantes de paz, este colectivo ha unido esfuerzos para contribuir a la construcción de paz a través de la promoción del arte.
Desde la firma del acuerdo, La Rotativa ha impulsado el compromiso con la paz mediante múltiples actividades. Han desarrollado escuelas de fotografía, pintura, cine y prácticas ecológicas, dirigidas a niños, niñas y adolescentes, hijos de firmantes y víctimas que en los últimos años han recorrido los caminos de la reconciliación.
En La Rotativa se fomenta la solidaridad, el reconocimiento y la conexión con el medio ambiente. Los participantes de los talleres que realizan constantemente son invitados a reflexionar sobre el papel de los niños, niñas y adolescentes en la comunidad y el protagonismo que tendrán en el futuro como líderes.
Gracias a este esfuerzo, los niños, niñas y adolescentes que residen en Tierra Grata y áreas aledañas han participado conjuntamente en actividades como la siembra de árboles, la limpieza de zonas críticas cercanas a quebradas y fuentes naturales de agua, e integraciones deportivas, entre otras. Estas iniciativas contribuyen a la reconstrucción integral del tejido social, fracturado durante el conflicto.
Cada niño y adolescente que participa en La Rotativa adquiere un valioso caudal de conocimientos. Más allá de eso, interioriza el profundo anhelo de que la guerra no tiene por qué ser un destino inevitable.
Por tanto, es importante visibilizar el trabajo silencioso de colectivos como La Rotativa, que utilizan el arte para expresar que la vida se ilumina con el brillo incandescente de la paz.
«La justicia gobernará en el desierto y la rectitud en el campo fértil. Y esta rectitud traerá la paz; es cierto, traerá tranquilidad y confianza para siempre».
Isaías 32:17-18 NTV
Elina Vargas
Dinamizadora regional Caribe


